La amiga

Lunes. Una nueva experiencia. Para este día tengo una experiencia especial que para mí supuso una inmensa alegría y placer.

Un nuevo mensaje, esta vez de una chica joven que quería quedar conmigo. Tenía miedo a que alguien supiese lo que iba a hacer y quería apartarse del centro de Madrid para estar segura. No tuve ningún problema, aun así seguíamos en un buen barrio, así que le dije que como ella se sintiese cómoda, era lo más importante.

Quedamos en la puerta de un hotel con una fachada preciosa. Llegué bastante pronto porque nunca había estado por allí y quería explorar un poco. A los diez minutos de mi llegada, una chica joven guapa se acercó a mí y me preguntó si era Marcos. Por supuesto, le respondí que sí. Después de darme dos besos de forma efusiva, se presentó como la amiga de la chica con la que había estado semanas atrás, una experiencia que relaté en La belleza.

Me sorprendió muchísimo , no me lo esperaba para nada. Le pregunté sobre cómo estaba su amiga y me respondió que genial, muy contento con su novio y cada vez con más confianza en sí misma. No podía estar más feliz, todo lo bueno que le pase a esa chica es poco. Me dijo que ella se lo había contado todo y me había recomendado si algún día quería conocerme. Tras unas semanas se decidió y allí estábamos, a la puerta del hotel para empezar el encuentro.

Entramos cuando ella me invitó a entrar para empezar cuanto antes. Había alquilado una habitación muy sencilla pero muy agradable. Le pregunté si tenía algo en mente y ella me contestó que quería tener la misma experiencia que su amiga. Eso era fácil porque nunca se me olvidará esa hora.

Así, los dos nos desnudamos y nos sentamos en la cama. Le dije con una sonrisa traviesa que se tumbara y que se dejara llevar, que yo haría mi trabajo. Me acerqué a su boca y empecé a besarla con mucha dulzura pero de forma apasionada. Con ello intentaba transmitir cariño y mucha ternura. Me encantó comprobar que besaba genial, así que fue mucho más fácil para mí darlo todo.

Mientras tanto yo le tocaba los pechos con caricias circulares. Hasta que empecé a besarlas y a darles mordiscos muy suaves llenos de erotismo. Eran hermosísimas y daban ganas de estar con ellas. Ella me tocaba la cabeza mientras oía que gemía y respiraba muy rápido. En seguida vi que tenía que pasar al siguiente nivel. Me enrollé sus piernas en mi cabeza y me dediqué al sexo oral haciéndolo lo mejor que podía. Ya estaba muy caliente y a la vez húmedo y esto me excitó muchísimo.

No podía parar, no quería hacerlo. Disfrutaba dando placer a aquella chica con todo mi ser. Sentía su respiración y su emoción mientras yo hacía todo el trabajo. Era suyo y tenía que complacerla. Y sinceramente, me encantaba.

Y lentamente introduje mi pene hasta llegar al fondo y después volví a realizar este movimiento una y otra vez. Una y otra vez. Le besaba su cuello y sus pecho. Dijo que quería que la penetrara contra la pared. La levanté, le cogí de los muslos y le puse espalda con pared y seguí penetrándola con prisa y mucha fuerza, como me contó que esperaba de mí. Así estuvimos unos cuantos minutos, hasta que finalmente ella acabó. Y yo también.

Finalmente solo quería un poco de paz. Y nos tumbamos otra vez. Ella me contó que quería recompensarme con algo. Le comenté que no era necesario, pero cuando me quise dar cuenta ya tenía mi pene en su boca. Puedo decir que fue una de las mejores felaciones de toda mi vida. Fue espectacular, maravilloso, y sublime. Todo lo que esperaba de esa chica tan especial.

Anuncios

32 comentarios en “La amiga

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s